domingo, junio 20, 2021

Balada.



Fingi dolor en el pecho 
para que me tratasen como terminal 
y recibir menos de lo que el hastío me endulza,
Pretendí ser detestable para alejar la aprobación y se me bendijo con el don de la compañía. 
Jamás pedí volverme piezas que embonen en panoramas ajenos y ahora a mi paisaje le faltan pedazos.
No me quejo de mi fortuna pero si maldigo mi indisciplina, pues di amplias brazadas en la ciénega de tu especie pero no conseguí salir ileso. 

Me contagié de su olor y ahora siento que me envuelve, me acostumbré a su aroma pero su efecto jamás volvió

Debilitado me retiro; huir de la batalla no es perder la guerra y el parabrisas se empaña con el mal aliento de mis decisiones mientras mis manos sujetan firmes las riendas del camino y dejando atrás el cadáver de la rosa buscaré el panal en dónde su polen hierve.

Pero la rosa no se marchita. 
Y el camino a lo lejos se prolonga...
entrecierro la mirada para enfocar lo que nunca veo cerca, abro la ventana para sentir la brisa de agua negra y con la boca abierta respiro bocanadas de pestilencia.

El neón empapa mis dientes lascivos, me duele sonreír, me hiere...
pero esta es mi puta balada
y a ti te tocan las cervezas.